septiembre 12, 2020

Capítulo V – la culminación de nuestra historia de viaje

Previo a despegar Richard nos dio instrucciones de que todos nos pusiéramos los audífonos porque pensaba darnos una sorpresa de bienvenida que nos iría desgranando a medida que fuéramos elevándonos y comenzando el crucero. Lo que jamás imaginamos fue cuál sería la sorpresa que nos tenía preparada nuestro anfitrión. Tan pronto tomamos altura, a unos 7000 pies nos dijo que nos iba a demostrar desde el aire el por qué tanto él como sus padres habían determinado que el origen del hombre era precisamente encontrado en esta región geográfica del mundo y para ello comenzó mostrándonos desde el aire la famosa línea de quiebre de montañas que divide a gran parte del África del norte a sur, causada por un cataclismo hace muchos millones de años y que mostraba claramente una ruptura de las plataformas continentales geológicas, cuando una de ellas se montó sobre la otra creando con ello un gran risco que se ve desde el aire a lo largo de miles de kilómetros en esta región del África. Resulta que de acuerdo con la teoría que los padres de Richard y luego él mismo desarrollaron, ese gran cataclismo creó un incendio que destrozó la monumental selva que existía en la región, y cambió el ecosistema de tal manera que no crecieron nuevamente grandes bosques frondosos como en la parte central y occidental de Africa. Fueron llanuras medio desérticas de allí en adelante, lo que obligó a los antepasados humanoides que hasta ese momento se desplazaban en las copas de los árboles para protegerse de los animales predadores, a tener que aprender a correr en tierra pues ya no existían los árboles. Para poder correr más que los animales predadores tuvieron que comenzar a erguirse cada vez más y a desarrollar muchísimo más las extremidades inferiores porque hasta ese momento venían utilizando mucho más las extremidades superiores viajando de árbol en árbol. Fue así, desde el aire y mostrando físicamente este monumental quiebre, como nos fue explicando la manera cómo el Homo Erectus apareció lentamente por medio de una selección natural muy dentro del estilo científico que Darwin había desarrollado en el siglo XIX. Varios millones de años más tarde, apareció el Homo Sapiens.

The East African Rift System is a 5,000 km long series of continental rifts  and countless normal faults | Geology, Physical geography, Geology rocks
Los platos tectónicos africanos, especialmente en esta parte central del este del continente.
Foto-mapa utilizado como ilustración  y con fin educacional solamente, sin ánimo  de lucro.

Yo nunca había recibido hasta ese momento, y creo para decir verdad que tampoco recibí después, una clase sobre paleontología, antropología, historia, geografía, y sentido común, tan importante en mi vida. Esto porque adicionalmente Richard es un magnífico comunicador y fue explicándonos todo con una claridad y una sencillez tan supremamente diáfana que tal vez en otro contexto hubiera parecido denso, complicado y tdemasiado elevado para hacerlo atractivo a personas que no tenían conocimiento de la materia. Pero hacerlo  en vivo y en directo, a 7000 pies de altura observando esa magnificencia de la planicie africana en Kenia camino de la finca de Kuki Gallmann se convirtió en una experiencia casi mística, monumental, cósmica. (lo del título de este viaje a 25,000 pies de altura, obedece más bien a la aventura de cómo llegar a este lugar desde Washington para aprender esta lección inigualable de historia). Es difícil describir con palabras lo que se siente en esos momentos en el aire con una avioneta volando cerca en formación prácticamente tocándose las alas la una con la otra y con una persona como Richard explicándole a uno, paso a paso, muchas de las condiciones que llevaron a sus padres y a él a determinar semejante formulación de teoría, apoyada verdaderamente en unos pocos fragmentos de hueso encontrados en una caverna de una hondonada llamada Olduvai. Algo verdaderamente trascendental, profundo  bello. Subíamos y bajábamos alturas de acuerdo con lo que él quería mostrarnos, dábamos vueltas y rodeos, pasábamos debajo de las alturas de los picos de las montañas mostrándonos desfiladeros, cuencas, ríos, y finalmente nos pasó cerca de la cima del Kilimanjaro, completando así un tour aéreo difícil de igualar. Estuvimos volando por espacio de unas 4 horas pues lejos de haber volado en línea recta a la finca lo que hizo fue darnos toda una vuelta increíble que incluyó también un vistazo de la planicie del Serengueti, en la parte sur-occidental de Kenia, antes de enfilar hacia el norte, es decir toda una lección de geografía y al mismo tiempo de historia de la humanidad. Qué más podríamos desear?.

placas tectonicas (movimientos de las placas tectonicas) - YouTube
Qué son las Placas Tectónicas en la historia de la formación de la tierra. Cómo influyeron en Africa en la aparición del Homo Erectus?
Foto utilizada como ilustración  y con fin educacional solamente, sin ánimo  de lucro.

 Aterrizamos finalmente a comienzos de la tarde en una pista en tierra en la finca de Kuki donde nos estaban esperando unos Jeeps con el chofer de la finca y varios miembros de una de las tribus Masai que habitaban en ella. Nos llevaron por una carretera destapada hacia un bello caserío dominado por un par de chozas con techo de paja gruesa, exquisitamente bien construidas, una de ellas abierta y sin paredes, grande y espaciosa, con maderas exóticas gruesas, que servía como lugar social con una mesa de comedor enorme de madera muy fina y con muebles distribuidos en dos o tres arreglos de áreas de estar, un bar y una sección de servicios. Había otra casa grande con varias alcobas muy bien amobladas con sus ajuares completos y un poco más retirado varias chozas también muy bien construidas donde habitaban las personas que cuidaban de la casa, los jardines y los animales domésticos. Completando este panorama, había una especie de explanada que unía las casas, una especie de cancha de croquet, con una hierba muy fina y muy bien cuidada, como un “Green” de golf, y al final, mirando hacia la llanura que se extendía un poco más abajo hasta el infinito,  un par de árboles de acacia, árbol tradicional de la región y una especie de escultura muy sencilla, muy minimalista entre los dos árboles. Todo un set de cine.

Una visión del gran movimiento tectónico desde Sur Africa hasta el noreste del continente. Foto-mapa utilizado como ilustración  y con fin educacional solamente, sin ánimo  de lucro.

Para completar nuestras sorpresas, que iban en un crescendo,  vimos entre las otras personas que habían llegado en avionetas separadas, al Chairman mundial de la WWF, quien resultó ser el Príncipe Bernardo de Holanda, otro consumado aviador desde la II Guerra Mundial. Conformaban estos personajes así un comité ecléctico, heterogéneo, muy variado, quienes venían a certificar si la solicitud de donación que Kuki había hecho por varios millones de dólares para sostener las tribus Masai que cuidaban a los rinocerontes, era justificable o no. Geoffrey Kent, Richard Leakey, Najeeb, el Principe Bernardo, nosotros de patojos metidos como moscas en un vaso de leche, conformábamos semejante delegación internacional de alto vuelo en el sentido figurativo y también literal de de la palabra, dado que todos ellos habían sido participes de increíbles aventuras de la aviación.

Nuestra anfitriona, una mujer en su 30-40 años, rubia de grandes ojos azules, muy elegante, chic, nos recibió de una manera muy cálida y amable, con su hijita Sveva, que en ese momento tendría unos seis o siete años.

Kuki con su hija Sveva- Años después de nuestra visita. Cuando fuimos Sveva tendría unos 6 años
Foto utilizada como ilustración  y con fin educacional solamente, sin ánimo  de lucro.

Luego de ofrecernos jugos de refresco nos indicó que lo primero que quería hacer era llevarnos al lugar de las dos acacias para una pequeña ceremonia de bienvenida al lado de la escultura minimalista que habíamos ya notado antes, una especie de ritual de bienvenida a todos los visitantes que la visitaban. Al llegar a la escultura vimos que más bien era como una especie de placa de mármol con dos nombres el de su marido y, en esos momentos, nos contó que el otro nombre era el de su hijo, que a los 18 años y en vísperas de irse a estudiar a la Universidad de Harvard murió picado por una serpiente, dentro del serpentario que él mismo tenía en la finca. La tragedia toma significado adicional cuando nos cuenta que debido a haber mantenido en secreto para sí mismo el hecho de que ya había sido picado en dos ó tres oportunidades por serpientes y que por lo tanto había desarrollado reacciones alérgicas y que por consiguiente cuando esta última lo picó se quedó callado para no molestar a su mamá y en vez de buscar una inyección de anti ofídico, cuando ya comenzó a mostrar signos de la intoxicación y envenenamiento, el proceso demasiado avanzado y no fue posible pararlo a tiempo.

Paolo Gallmann y su hijo Emanuel, ambos trágicamente desaparecidos.
Foto utilizada como ilustración  y con fin educacional solamente, sin ánimo  de lucro.

Quedamos todos estupefactos, mudos, mirando desde este jardín la planicie que se extendía de ahí en adelante hasta el horizonte, con estas dos acacias cada una como guardianes, cuidando el lugar donde las cenizas de su marido y de su hijo reposaban y la placa de mármol tan sencilla que no era en realidad una lápida pero que sí constituiría una especie de recordatorio y presencia de estas dos personas en la vida de esta mujer y de su hija y de la finca que había sido el gran proyecto de sus vidas. Difícil contener lágrimas o esconder emociones profundas.

Gallmann Memorial Foundation | 35th Anniversary Emanuele 12-4-2018
El hijo de Kuki, Emanuel, con sus serpientes, que finalmente le causaron la muerte.
Foto utilizada como ilustración  y con fin educacional solamente, sin ánimo  de lucro
Gallmann Memorial Foundation | 2011 News
Las dos acacias en honor de Paolo y Emanuel Gallmann
Foto utilizada como ilustración  y con fin educacional solamente, sin ánimo  de lucro.

La cena de esta noche fue también como sacada de una película, con criados perfectamente uniformados en una finca en una extensa zona de esta planicie, una decoración con trofeos de casa y mobiliario muy propio de la región pero de un gusto exquisito, en una mesa con unos 20 comensales en total, presidida por el príncipe Bernardo y por nuestra anfitriona. A Cecilia la sentaron al lado del Principe, y como el príncipe Bernardo también era piloto pero de avanzada edad y con comienzos de mal de Parkinson hizo sentar a Najeeb a su otro lado para que intercambiaran historias y anécdotas de sus años de pilotos de guerra pues ambos venían de la generación de pilotos de la Segunda Guerra Mundial. Cecilia yo nos mirábamos como diciéndonos «qué demonios estamos haciendo nosotros aquí?» o tal vez diciéndonos «qué afortunados de estar nosotros aquí!». Yo estaba un poco más retirado, muerto de la envidia de Cecilia que estaba al lado de estos dos personajes de película. La velada terminó bien entrada la noche y la agenda para el día siguiente consistía en tomar las avionetas y volar todos a visitar los lugares donde podrían estar pastando los rebaños de rinocerontes o los de elefantes, pues la finca era tan grande que tenía tres pistas de aterrizaje para facilitar el poder movilizarse y cuidar los animales.  La búsqueda de la mañana siguiente nos proporcionó la oportunidad de volar por varias horas en esta bella planicie africana de tal manera que constituyó de por sí toda una experiencia pues éramos cuatro avionetas dos de ellos de dos motores con capacidad para varios pasajeros y otras dos de un solo motor, la nuestra y la de Richard.

Kenya: Laikipia Nature Conservancy | ICFC
Kuki con sus adorados Masai.
Foto utilizada como ilustración  y con fin educacional solamente, sin ánimo  de lucro

En cada una de las pistas de aterrizaje había un pequeño campamento y se veía también al lado del campamento lo que constituía las pequeñas aldeas de las tribus Masai. Nos esperaban en cada uno de estos lugares varios jeeps listos para transportarnos en caso de que hubiéramos avistado algunos de los rebaños para irlos a ver más de cerca. En una de estas paradas fuimos invitados a entrar al pequeño caserío de la tribu Masai y dejaron tomar fotografías a Cecilia del interior de las viviendas, chozas circulares con techos de paja y paredes de barro tipo tapia pues no era barro cocido sino barro puesto entre formaletas de caña brava. Dentro de las casas tenían animales también por lo que el olor era denso y asfixiante. El campamento tenía una cerca construida con trozos de árboles y ramas con una sola entrada para protegerlos de los animales predadores, bastante abundantes como podrán imaginarse. Los animales, cabras, vacas, perros, dormían metidos dentro de las chozas por las noches para protegerlos precisamente pues durante el día los podían dejar dentro de la pequeña aldea protegida por qué había siempre algunos de ellos vigilándolos. Finalmente pudimos ver una de las manadas y desde los jeeps pudimos fotografiarlos completando así la primera parte del día. Luego del almuerzo, en una de las pistas de aterrizaje, volvimos a decolar porque mientras tanto y por medio de radioteléfonos portátiles, se comunicaban con los miembros de la tribu Masai para ir buscando dónde estaban las manadas y ya teniéndolas un poco más ubicadas al volar, pudimos verlas desde el aire y regresar al campamento al final de la tarde donde todos se dieron cuenta de la importancia de otorgarle a  Kuki su donación pues en realidad se averiguó durante el viaje que ciertamente está finca poseía el rebaño más grande de rinocerontes blancos en un solo lugar y bajo un solo cuidado, lo cual más que justificaba la necesidad de cuidados y protegerlos y por consiguiente de financiar dicha operación por medio de la donación. Esto, para no hablar de las mandadas de elefantes Africanos de colmillo grande.

Attack on Kenya Conservationist Steps up Conflict in Illegal Ivory Trade –  Press Releases on CSRwire.com
Kuki con la montaña de colmillos de elefantes incinerados luego, para evitar que fueran exportados a mercaderes de marfil. Una fortuna en colmillos, decomisada a los «poachers» o cazadores de elefantes con fines ilícitos.
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Regresamos a Nairobi finalmente luego de haber quedado tremendamente impactados por esta experiencia única y conocer de una manera dramática y personal la realidad de una de las historias más fascinantes que se pueden haber visto sobre África. Años más tarde tuvimos el placer de ver dos películas que nos han hecho recrear con lujo de detalles lo que vivimos en aquel momento Cecilia y yo. La primera de ellas fue la película con Meryl Streep, llamada “Out of Africa”.

Pero tal vez la más importante de todas para nosotros fue la que vimos unos años más tarde con gran sorpresa llamada “I Dreamed of Africa”, con Kim Besinger. Y digo con gran sorpresa porque esta película fue hecha para conmemorar precisamente la odisea de nuestra anfitriona, Kuki Gallmann. Describe con gran detalle el tramo de su vida, la muerte de su marido, y la muerte de su hijo cuando fue picado por la serpiente. La actuación de Kim, ex Miss Universo convertida en modelo y actriz, le significó no solo haber sido nominada para un Oscar, sino que se lo ganó con esta actuación. Tuvimos así entonces una manera de recrear con lujo de belleza fotográfica lo vivido varios años atrás en esta increíble aventura Áfricana.

Kuki Gallmann - Alchetron, The Free Social Encyclopedia
Kuki con Kim Besinger en el 2000 rodando el film I Dreamed Of Africa.
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Tuvimos después gran paseo al desierto del Serengueti, a uno de los lugares de safaris de Geoffrey Kent, y seguido de un viaje a Tanzania, al cráter del volcán Gorongoro, uno de los ecosistemas más variados y densos del mundo, causado muy posiblemente por un meteorito pues el diámetro es tan supremamente grande que parecería muy difícil el ser causado por un volcán,  aun cuando también existe la teoría de que fue formado como parte de esos movimientos telúricos que causaron la gran falla continental motivo por el cual el Homo Erectus surgió en la faz de la tierra. No voy describir aquí este resto de la aventura porque constituye un relato muy común de cualquiera que haya hecho viajes de safaris  fotográficos al África. Tal vez lo único que sí quiero relatar es un magnífico y sublime viaje que tuvimos en globo en el valle del Serengueti.

La sublime planicie del Serengueti vista desde uno de los globos.
Foto utilizada como ilustración  y con fin educacional solamente, sin ánimo  de lucro

El comenzar al amanecer con los primeros rayos del sol y elevarse en ese silencio majestuoso y sentir como la selva va despertándose con el rugido y los bostezos de los animales salvajes que están a relativos pocos metros debajo de uno, y el ir derivando impulsados por la pequeña brisa del amanecer a lo largo de esa planicie y ver debajo de uno las manadas y rebaños de todo tipo de animales, antílopes, jirafas, elefantes, los caimanes abajo en el rio, los hipopótamos, las aves y, en fin, todo el abanico de animales que habitan esta región del mundo, famosa por su diversidad, por sus migraciones, por sus luchas por la supervivencia, por la elegancia y agilidad de muchos de sus pobladores.

Le déjeuner sur l’herbe de Édouard Manet, al estilo Africano….
Foto utilizada como ilustración  y con fin educacional solamente, sin ánimo  de lucro

Un viaje que culmina unas cinco horas más tarde al aterrizar en la planicie y donde varios vehículos que vienen siguiéndolo a uno durante el trayecto con binóculos y radios,  se acercan al lugar donde aterrizan y sirven allí mismo en plena sábana un “brunch” con champaña y todo tipo de viandas elegantemente servidas rodeados de esa inmensidad de la planicie y densos pastizales donde uno de todas maneras mira constantemente de reojo buscando a ver si algún bicho raro se aparece por allí, constituyó un remate verdaderamente inimaginable de esta nuestra primera aventura de África, aventura esta que ha quedado tan grabada indeleblemente en nuestra memoria por lo dramático e impactante de las vivencias que tuvimos que soy capaz de reproducirla con este grado de detalles 25 años más tarde como si hubiera ocurrido ayer.

Lor Rinocerontes, en peligro de extinción, objeto de nuestro viaje.
Foto utilizada como ilustración  y con fin educacional solamente, sin ánimo  de lucro
Y los Elefantes. Estos dos animales representan las dos especies afectadas, y el motivo por los cuales RIchard Leakey y Kuki gallmann se la jugaron toda.
Foto utilizada como ilustración  y con fin educacional solamente, sin ánimo  de lucro

Nota final: Muy pocas veces en la vida tiene uno la oportunidad de hacer un viaje tan enriquecedor en experiencias, conocer tantos personajes que contribuyeron a eventos importantes en la historia de una región tan profunda y rica en el desarrollo de la humanidad, como lo es el Este de Africa. Mis vivencias africanas continuaron casi 25 años más tarde con otro país que marcó mi vida de una manera significativa: Ruanda. Ese será el objeto de mis próximas crónicas / vivencias.  Es una historia muy diferente, carente de glamour, pero de un impacto emocional impresionante. Ha sido para mi la experiencia profesional de mayor impacto y aprendizaje como persona. Ya verán lo que les digo.

Espero que esta, combinada con la de la Tumba de Cleopatra, les traiga una visión del mundo africano diferente a la que abunda hoy día en la prensa mundial. Una más humana, más emotiva, con más corazón y con mayor coraje. Espero tenerlos como lectores de las que vienen. Gracias por leerme.

Rodrigo Arboleda
Escrita en diferentes épocas, guardada en un archivo y colgada en este nuevo website hoy, Septiembre 12 2020. .

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Rodrigo Arboleda

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