abril 13, 2020

La pandemia saca a relucir de manera contundente las fortalezas y debilidades de las diferentes sociedades. Las tragedias no perdonan. No hay cómo darle el “spin” ni para arriba ni para abajo. Es despiadada la manera como sacan a la superficie lo bueno y lo malo de las actuaciones y procesos. La transparencia es absoluta. Se necesitan acontecimientos traumáticos o de gran importancia para poder observar la desnudez de nuestros estamentos, en todo su esplendor o en toda su miseria. El COVID 19 es una muestra descarnada de esta realidad.

Es interesante observar cómo algunas de las sociedades (ciudades, provincias, países) reaccionaron ante la abrumadora crisis que agobia al planeta entero. Wuhan, Norte de Italia, España, (Madrid vs Barcelona), Inglaterra, EEUU (Nueva York, vs Seattle, estado de Georgia, Detroit), y varios de los países de América Latina; Brasil versus El Salvador, Colombia (Cali, Bogotá, Medellin).

Por haber sido testigo y en parte un poco protagonista desde la distancia, vale la pena resaltar aquí una experiencia vivida en particular, la de Medellín.

«La pandemia saca a relucir de manera contundente las fortalezas y debilidades de las diferentes sociedades. Las tragedias no perdonan.»

Esta ciudad, como bien lo dijo Yamid Amat antier, el veterano periodista de opinión de Colombia en su entrevista al alcalde[1],demostró  por qué fue  reconocida  como la Ciudad más Innovadora del Mundo (Citi, Wall Sreet Journal & Urban Land Instirte en 2013[2]) y el año pasado como la quinta ciudad en el mundo la con un Centro de la 4 Revolución Industrial del Foro Económico Mundial (WEF).  Esto último la convierte ipso facto en el “hub” de innovación, ciencia y tecnología de la región. Los resultados se muestran claramente a los ojos de propios y extraños.

Tal vez la conclusión más importante es que Medellin mostró tener instituciones fuertes y estables, condición “sine qua non” para que una sociedad progrese. Instituciones como Ruta N, ProAntioquia, o el comité Universidad-Empresa-estado (CUEE), para hablar solo de unas pocas han sido a lo largo de los años instituciones y alianzas pocas veces vistas en otras sociedades. Sin embargo, para que existan instituciones fuertes y estables, se necesita tener personas con valores, cultura y principios acordes que le dan esa condición de fortaleza y estabilidad.

En esta pandemia, observé cómo varios profesionales formaron grupos “ad hoc” sin que nadie se los solicitara, para resolver inconvenientes específicos. Es decir, sin esperar directrices formales “desde arriba”. Hay, pues, una “mentalidad de resolver problemas”. Algo muy propio de mentes que han estado expuestas a disciplinas propias de la era digital. Medellin demostró que para merecer ciertos galardones, tiene que ganarlos constantemente a base de hacer las cosas, no solamente a base de hablar sobre ellas. Y esto, diseminado en todos los estamentos de la sociedad, no solo en el gobierno. Es ya parte de cultura ciudadana.

En el mundo hay una enorme presión  por acometer el desafío que comenzó con la búsqueda intensa de máscaras N95 y KN95, de guantes, vestidos, equipos de test y ventiladores. La locura se desató en las contrataciones con fabricantes, la mayoría de ellos paradójicamente en China, que convirtió el proceso en un “Mercado Persa”, donde el “sálvese quien pueda” fue la norma. Máscaras que cotizaban en US$ 2.68, las compraba repentinamente Nueva York por US$ 7.50 y se rompían compromisos formales de suministro, y así en cada uno de estos productos o equipos.

Saltan inmediatamente a la mente susceptibilidades, bien fundadas en tiempos normales, pero propias en una “economía de guerra”, sobre especulación, utilidades exorbitantes, o acaparamiento para hacer fortuna. Por ello y bajo iniciativa de varios empresarios, resolvieron buscar dentro del sector privado posibles soluciones, muy coordinados y en sintonía con el gobierno municipal, departamental y nacional pero mucho más agiles que si fueran ejecutados exclusivamente por el gobierno, que en cierta manera tiene las manos atadas por protocolos, leyes y reglamentos burocráticos que hacen engorroso, poco práctico y demorado el  proceso en épocas de emergencia grave.

Empresas de la ciudad como AUTECO y HACEB, para mencionar solo algunas, en coordinación con grupos de jóvenes científicos pilosos y las universidades como semillero de investigación, coordinados por Ruta N, desarrollaron tres prototipos diferentes de ventiladores, que las empresas fabricarán unas vez sean aprobados por el ente regulador en estos casos, Invima, los prototipos finales. Es la iniciativa llamada InnspiraMED[3], que ha traído esperanza y ha motivado a muchos en el país y por fuera a crear proyectos similares, lo cual ha tenido un gran despliegue mediático en el mundo (Vanity Fair, Wall Street Journal, BBC).

La empresa Postobon entrego los recursos monetarios para fabricarlos y donarlos luego a los hospitales públicos. La creación de la fundación “Colombiacuidacolombia”,  buscó  eliminar una serie de protocolos burocráticos, amén de percepciones delicadas en materia de “beneficio justo”, por parte de proveedores, como mencionado arriba. Los empresarios antioqueños estuvieron presentes en todas estas manifestaciones de apoyo.

El sitio de donaciones para las iniciativas de innovación creado por Ruta n con la ayuda de Bancolombia, que ha sido acogido por personas y empresas con gran generosidad. Ha logrado en menos de 2 meses recolectar más de la mitad de los 26.000 millones de pesos: (innovaporlavida.org )

Empresas en el campo de “ciencias de la vida” como TIG cuya subsidiaria LifeFactors tiene prácticamente definido una planta de producción de medicamentos hemo-derivados desde el plasma sanguíneo humano, puede lograr que originado desde personas que tuvieron el virus y están en recuperación, se obtengan defensas inmunológicas para atacar al virus y curar a paciente enfermos, al menos temporalmente. Estas personas pueden donar dicho plasma para generar medicamente que pueden ser empleados  en  3 o 4 personas por cada dosis, a una fracción del precio de lo que hoy día cobran las grandes empresas farmacéuticas del mundo y mediante un tecnología hoy solo disponible en muy pocos  países. Este desarrollo puede llegar a convertir esta empresa en pionera mundial de este tipo de desarrollos innovadores.


[1] https://www.youtube.com/watch?v=w-OrBnTUyCw

[2] https://www.wsj.com/ad/cityoftheyear

[3] https://www.rutanmedellin.org/innovaporlavida/proyectos/ventiladores-y-respiradores-open-source-innspiramed/

About the author 

Rodrigo Arboleda

{"email":"Email address invalid","url":"Website address invalid","required":"Required field missing"}
>